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Vamos a ver si encajamos, si lo que buscas tú es lo que podemos darte nosotros, o no: psiquiatría, psicoterapia, orientación familiar.

Para mucha gente, psiquiatra es igual a pastillas. Y no. No debe ser así. Parece que psiquiatra igual a visita rápida. Y tampoco tiene que ser así. Nosotros no lo hacemos así...

Psicoterapia es terapia psicológica. Pero debería ser distinta de una conversación con una cuñada en el porche de tu casa (eso no es terapia). Hay muchos tipos de...

La familia no puede seguir marginada de los tratamientos como lo ha estado hasta la fecha y aún en muchos sitios lo sigue estando. La familia tiene que tener su lugar...

¿Estoy de psiquiatra o de psicólogo?

Es una pregunta que se hace mucha gente. Si vienes a conocernos, yo diría que en principio no cambia mucho quién te haga las primeras entrevistas porque el psiquiatra sabe de psicoterapia y si la psicóloga ve algo que la hace pensar que mejor te vea el psiquiatra, ella va a hacer eso. La calidad de la entrevista va a ser la misma. Ten en cuenta que algunos psiquiatras se sienten más cómodos como psiquiatras puros y con ajustes de la medicación, pero el psiquiatra de aquí también está cómodo con lo psicológico. Importa menos de lo que crees para venir la primera vez. Deja que lo decidamos eso nosotros.

¿Necesito ir realmente?

La mayoría de las personas duda bastante antes de dar el paso de consultar. Hacen bien. Hay que pensarse las cosas. Y más cuando cuestan dinero. Si una persona está sufriendo más de lo que cree poder aguantar o si no está funcionando bien en las áreas importantes de la vida (estudios, trabajo, amor, vida íntima, amistad, familia, creatividad, ocio) entonces es posible que deba consultar. Una posibilidad, ante la duda, es ir. No te vamos a tratar conforme llegues. Nosotros no. Te vamos a conocer. Te vamos a entrevistar, a evaluar. Conocerte nos puede llevar tres entrevistas. Es importante conocerte bien. Si después de evaluarte no te vemos para tratamiento, te lo vamos a decir así. Bien claro. Si sí te vemos para tratarte, también. Todo sincero, todo claro. No vamos a decirte que te quedes sin que sea así para ganar dinero contigo. No necesitamos eso.

¿Por qué a estos profesionales y no a otros?

Pues tienes razón. Hay muchos colegas que lo hacen muy bien y uno debe elegir con quien se siente más compenetrado, más a gusto, quién te parece más profesional o técnico o experimentado para ti. Todo el mundo tiene su público y nadie vale para todos. Es verdad que los profesionales estamos casi siempre llenos, con agendas sin huecos y cuando una persona da el paso de por fin tratarse, debe ser atendido cuanto antes sea por nosotros, o por alguno de los muchos compañeros competentes que hay.

¿Qué me puedo esperar encontrar si voy?

Si vienes, te vas a encontrar a Rocío, nuestra secretaria en la entrada. Pero sólo te va a dar tiempo a saludarla porque nosotros no hacemos esperar a nadie. Si llegas a la hora justa no vas a llegar ni a sentarte en el sofá rojo de la sala de espera. Vas a pasar directo. Un pasillo largo. Suelo de moqueta. Paredes lisas y blancas. Ambiente fresco. En el despacho hay mesa. Pero no la vamos a usar. No nos va a separar una mesa. Nos vamos a sentar cara a cara en sillones idénticos, igual de bonitos. Y nos vamos a conocer. Sin móviles, sin fijos, sin ordenadores, sin ratones, sin distracciones. A la antigua usanza, cara a cara y juntos.

¿Contarle otra vez todo a alguien?

Cuando un paciente cambia de profesional, la principal pereza es contarle todo otra vez al nuevo psicólogo o psiquiatra. Se entiende perfectamente. Al final no es tanto tu historia, lo que cuentas de tu vida pasada, lo más importante es quién eres tú. Si te conocemos, es para que sea en profundidad. Para que sea superficialmente no te molestes, ni nos molestemos.

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